
Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas.
La idea es crear una base tecnológica que permita a los robots desenvolverse en situaciones reales en diferentes lugares y solo limitarse a entornos industriales.
China y Japón llevan años compitiendo por liderar el desarrollo de robots cada vez más avanzados , apostando por combinar la inteligencia artificial con la robótica . Con ello, se pretende que estas máquinas puedan realizar tareas en hospitales, restaurantes, fábricas, entre otras. Uno de los objetivos es responder a la falta de trabajadores en determinados sectores , además de reforzar su industria tecnológica. En este contexto, el país nipón acaba de presentar un ambicioso plan para acelerar la llegada de estos robots a la vida cotidiana.
¿Por qué 10 millones de robots?
El Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón ha actualizado su estrategia nacional de robótica y ha comunicado la decisión de poner en funcionamiento unos 10 millones de robots en todo el país antes de 2040 . Tal y como recogen desde Tech Radar , la iniciativa busca impulsar el uso de robots con inteligencia artificial física para ayudar a cubrir la escasez de mano de obra que afecta a distintos sectores.
En propias palabras de Ryosei Akazawa, ministro de Economía, Comercio e Industria, el plan se amplía hasta abarcar 18 sectores donde a los ámbitos industriales y de servicios se suma ahora la atención sanitaria y la fabricación de alimentos y bebidas , donde cada vez es más difícil encontrar personal.
El eje central de toda esta estrategia es Noetra , un consorcio japonés que está desarrollando un modelo fundacional multimodal de IA pensado específicamente para robots y aplicaciones físicas . Noetra es propiedad mayoritaria de SoftBank, NEC, Sony Group y Honda, mientras que, según se informa, Fujitsu y Rakuten aún están sopesando si unirse al consorcio.
¿Cómo lo harán?
La idea es crear una base tecnológica que permita a los robots desenvolverse en situaciones reales y realizar tareas en hospitales, residencias, comedores, fábricas o centros logísticos en lugar de solo limitarse a entornos industriales.
El Gobierno también quiere desarrollar una infraestructura de datos para entrenar a esta inteligencia artificial , aprovechando la experiencia acumulada por Japón en áreas como el cuidado de personas mayores, respuesta a desastres naturales, la industria manufacturera y el desmantelamiento de la central nuclear de Fukushima Daiichi.
Esta estrategia se debe al envejecimiento de la población japonesa, la reducción del número de habitantes y a unas políticas migratorias muy restrictivas que complican mucho el cubrir miles de puestos de trabajo. De ahí que el Gobierno considere que los robots pueden ayudar a ocupar esas vacantes, sobre todo en los sectores donde cuesta encontrar trabajadores.